Proporcionan un diagnóstico microscópico preciso para la detección de fatiga y el análisis de esfuerzo en materiales, garantizando alta supervivencia y compensación térmica. Son aplicados ampliamente en puentes, viaductos, túneles, silos industriales, pilotes, turbinas eólicas y presas.
Entre sus variantes destacan los medidores industriales soldables de cuerda vibrante, sensores encapsulados para su inclusión directa en hormigón durante las coladas, y rebar strainmeters ("Sister Bar") que se amarran a las armaduras de refuerzo. También incluyen dispositivos de resistencia eléctrica aptos para medir eventos dinámicos rápidos y dispositivos acústicos colados en juntas.
Estos strain gauges se integran mediante cableado a multiplexores y dataloggers que envían la información a plataformas de control.

